Compartir juegos con la familia es una buena manera de conseguir que los niños descarguen energía, desarrollen su coordinación y adquieran confianza en sí mismos.

El contacto con la naturaleza tiene muchos beneficios para la familia. Un espacio natural nos permite estar más unidos, jugar en familia y generar efectos en los niños como seguridad y autoestima.

Los niños criados en familias estables tienen mejores resultados académicos, más salud emocional y menos problemas de conducta.

Deja que tus hijos te ayuden a cocinar, ya que estimula su imaginación y creatividad.